"Son las lágrimas de María, nuestra Madre celestial, por el sufrimiento y el dolor de sus hijos."
Reflexión para el III Domingo de Pascua
Desde hace siglos, la solemnidad de la Anunciación se celebra el 25 de marzo. Este día es exactamente nueve meses antes de la celebración de la Navidad
Reflexión para el II Domingo de Pascua
e recomienda a los feligreses que asistan presencialmente a las celebraciones
La Resurrección es fuente de profunda alegría. A partir de ella, los cristianos no podemos vivir más con caras tristes







