
El Año de Publicación 115 de La Iglesia, correspondiente a enero-diciembre de 2020, está atravesado por dos acontecimientos que modificaron profundamente la vida de la Arquidiócesis de Bogotá: la pandemia del COVID-19 y el relevo en la sede arzobispal entre el cardenal Rubén Salazar Gómez y monseñor Luis José Rueda Aparicio. El volumen registra el confinamiento iniciado el 25 de marzo, la suspensión de las celebraciones con presencia de fieles y la rápida respuesta pastoral mediante medios de comunicación, redes sociales y una amplia acción caritativa del Banco Arquidiocesano de Alimentos. El 8 de febrero había sido ordenado obispo Luis Augusto Campos Flórez, sacerdote formado en la Arquidiócesis, y el 11 de junio Rueda Aparicio tomó posesión como cuadragésimo primer arzobispo de Bogotá, en una ceremonia restringida por las condiciones sanitarias. La revista conserva también las reflexiones pastorales del cardenal Salazar durante el confinamiento y los primeros mensajes del nuevo arzobispo, centrados en la misión, la cercanía y la esperanza.
En materia institucional, el volumen documenta una transición administrativa cuidadosamente reglamentada. Entre los primeros decretos figuran la modificación de los límites de las Vicarías Episcopales Territoriales de La Inmaculada Concepción, Espíritu Santo y San José, la reorganización de arciprestazgos y la provisión de oficios eclesiásticos. Ya bajo Rueda Aparicio se actualiza la estructura de los arciprestazgos, se nombran sus responsables y se reorganizan las tareas pastorales de las distintas zonas. Para la memoria institucional resulta especialmente significativo el Decreto n.º 051, mediante el cual se constituye la Junta para la Conservación del Patrimonio de la Catedral de Bogotá, reconociendo su condición de patrimonio nacional y distrital y vinculando a la junta representantes del arzobispo, del Cabildo, de Planeación y del patrimonio artístico e histórico.
El volumen conserva además actuaciones de particular interés jurídico e histórico: la Causa de Canonización del siervo de Dios Enrique Alberto Higuera Barrera, O.P., para la cual se nombra un nuevo promotor de justicia; la creación de la Fundación Instituto para la Construcción de la Paz – FICONPAZ; la renovación del Consejo de Laicos; y diversas disposiciones sobre fundaciones, comunidades religiosas y personerías jurídicas. En el ámbito parroquial destaca el Decreto n.º 064, que dispone la supresión de la parroquia Beato Mariano de Jesús, ordena su liquidación y asigna su territorio a Santa Mónica, modificando los límites de esta última y trasladando a ella los libros de partidas eclesiales. La revista registra igualmente numerosas provisiones de párrocos, administradores y vicarios, así como la asignación de seminaristas del Año de Síntesis Vocacional a distintas parroquias de Bogotá. De este modo, 2020 conserva documentalmente el impacto de la pandemia sobre la vida eclesial y, simultáneamente, el tránsito de una administración arzobispal a otra, junto con nuevos ajustes en la organización territorial, jurídica, patrimonial y pastoral de la Arquidiócesis.

