
El Año LXXXVII de La Iglesia, correspondiente a julio-diciembre de 1992, números 1.216-1.221, está profundamente marcado por la celebración del V Centenario de la llegada del Evangelio a América y por la IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, celebrada en Santo Domingo. El volumen publica como pieza central la Constitución apostólica Fidei depositum, mediante la cual Juan Pablo II presenta y promulga el Catecismo de la Iglesia Católica, acompañada de mensajes para las Jornadas Mundiales del Emigrante, de la Juventud, de las Vocaciones y de la Paz, el mensaje de Cuaresma de 1993, y textos dirigidos particularmente a los indígenas y afroamericanos de América. La sección pontificia incorpora además catequesis sobre el episcopado como sacramento del Orden, el Colegio Episcopal, la misión de cada obispo y la sucesión de Pedro; homilías, discursos ante diversos organismos de la Curia Romana y la visita apostólica a Santo Domingo. En el plano latinoamericano, el volumen conserva el discurso inaugural de Juan Pablo II y el mensaje de la IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, junto con la relación de la delegación colombiana y documentos episcopales sobre educación, libertad religiosa, la situación nacional y la celebración del V Centenario. Para la historia de la Arquidiócesis de Bogotá, la documentación adquiere particular interés administrativo y territorial: se publica la Instrucción del arzobispo acerca de los proyectos de ley sobre educación y libertad religiosa, la relación de nuevos sacerdotes y ministros y los Decretos n.os 445, 447, 448, 449, 451, 454, 456, 457, 460, 463 y 464. Entre ellos sobresalen la incorporación de miembros a la Fundación Colegio Bolívar de Soacha, la constitución del Arciprestazgo n.º 43, el nombramiento de arciprestes, la integración del Consejo Presbiteral, la provisión del canónigo penitenciario, la incardinación del presbítero Pablo E. Medina G., la creación de una Vicaría Episcopal Territorial, el nombramiento de sus vicarios, la actualización del arancel eclesiástico, la documentación de la parroquia Jesucristo Luz del Mundo y la provisión de párrocos y vicarios parroquiales. Se suman el listado general de nombramientos, la colecta de Comunicación Cristiana de Bienes, jubileos sacerdotales y noticias sobre nuevos obispos, además del obituario de monseñor Alfredo Rubio Díaz, monseñor José Miguel Pinto Gómez, monseñor Alberto Lee López, el padre Rafael García Herreros y el padre Manuel Briceño Jáuregui. Como fuente para la memoria institucional de Bogotá, este segundo volumen resulta especialmente valioso porque registra en un mismo conjunto documental la reorganización territorial de la Arquidiócesis, la renovación de sus estructuras de gobierno y el horizonte latinoamericano de la Iglesia posterior al V Centenario.

