
En 1916, La Iglesia, correspondiente al Año XI, Volumen XI, reúne 24 números, publicados entre el 15 de febrero y el 1.º de noviembre. El año se abre con una extensa pastoral de Bernardo Herrera Restrepo marcada por la Primera Guerra Mundial y por una preocupación central por la obediencia, la autoridad y el orden cristiano, trasladando la reflexión desde la familia y las relaciones entre padres e hijos hasta la vida social, el mundo del trabajo y la autoridad de la Iglesia; en este contexto se reivindican las obras de asistencia a los pobres, las Conferencias de San Vicente de Paúl y la acción social católica como medios para enfrentar las tensiones entre capital y trabajo. A lo largo de los números aparecen además documentos pontificios y de las Congregaciones Romanas, disposiciones sobre la vida sacramental y litúrgica, indulgencias y devociones, entre ellas las Letras Apostólicas de Benedicto XV relativas a una oración al Sagrado Corazón de Jesús. La revista registra también asuntos propios de la vida eclesial colombiana, como las relaciones entre los católicos y las divisiones políticas, defendiendo expresamente la neutralidad de la Compañía de Jesús frente a las disputas entre fuerzas católicas y llamando a la unidad bajo la autoridad de la Iglesia. En el plano internacional adquieren particular presencia las noticias y reflexiones sobre la situación de la Iglesia en otros países, especialmente México, donde se examinan la secularización del matrimonio y de la enseñanza, las restricciones a las órdenes religiosas, la libertad de conciencia y la pérdida del patrimonio eclesiástico, junto con testimonios europeos en defensa de la vida religiosa. Así, el volumen de 1916 conserva, como los anteriores, la doble condición de órgano oficial y memoria documental de la vida arquidiocesana, pero deja ver con especial claridad una Iglesia que interpreta la guerra, las transformaciones sociales, los conflictos políticos y la secularización desde la defensa de la fe, la autoridad eclesiástica, la educación cristiana, la acción social y la unidad de los católicos.

